Life & Style

Educación innovadora en casa, la clave para tener líderes exitosos en el futuro

Los trabajadores de ahora requieren un surtido diferente de habilidades que en el pasado, como destrezas del tipo de la colaboración, la creatividad y la resolución de problemas.

Educación innovadora en casa, la clave para tener líderes exitosos en el futuro

México arrastra déficits educativos. En buena medida se deben a que los modelos de aprendizaje que resultan anacrónicos para el panorama laboral y económico actual, coinciden expertos. Sin embargo, una educación innovadora que trasciende las aulas es fundamental para el empoderamiento de los estudiantes. Y su preparación para un futuro laboral competitivo.

El Foro Económico Mundial en su informe Nueva visión para la educación (2016) señala que, “para prosperar en una economía movida por la innovación, los trabajadores requieren un surtido diferente de habilidades que en el pasado. Además de las habilidades básicas como alfabetización y habilidad con los números. Deben tener destrezas como la colaboración, la creatividad y la resolución de problemas. También cualidades de carácter, como persistencia, curiosidad e iniciativa”.

En México prevalece un rezago en educación. De acuerdo con los resultados obtenidos en pruebas estandarizadas internacionales como Escale, Serce y Terce, Planea-Elsen y Pisa.

Ante esa situación, expertos en educación coinciden en que la familia es parte fundamental para ayudar a los estudiantes a enfrentar las nuevas condiciones profesionales. En las que el 47% del empleo total está en situación de alto riesgo. Debido a procesos como la automatización y la inteligencia artificial. De acuerdo con datos de la Universidad de Oxford.

Más allá de pensar

Rodrigo Assael, director de Pinion Education, consultora en metodologías educativas para colegios de nivel básico a medio superior, afirma que un buen proceso de formación consiste en que los padres y madres apoyen el desarrollo del pensamiento crítico en sus hijos. Para que tengan la capacidad de analizar su entorno, identificar sus problemas y proponer soluciones.

El especialista explica que lo que pueden hacer los miembros de la familia es conversar con los niños acerca de cómo funciona su entorno social. Qué les gusta, qué les molesta. Reflexionar, mediante el diálogo, cómo se puede mejorar las cosas. Esta práctica se puede realizar casi en cualquier momento.

En esos intercambios familiares es muy importante la aceptación de que los adultos no tienen toda la razón ni la verdad absoluta. Además de otro aspecto fundamental: considerar al error como parte esencial y positiva del proceso de aprendizaje. De otra forma, cuando hay una respuesta cerrada, “pues ya está: no hay nada más que hacer ni decir y se acaba la conversación y el descubrimiento”, afirma Assael.

Hacia el empoderamiento

Otro asunto importante es que los papás no sustituyan a los infantes en la realización de sus labores. Ya que, menciona Assael, “no existe mejor escuela de aprendizaje que aprender haciendo”. Añade: “Cuando el niño hace las cosas, al principio no le saldrán bien ni rápido, pero poco a poco va a aprender a hacer lo que sea. Lo importante es que vamos a empoderarlo, a lograr que se sepa capaz de aprender, de hacer, de crear y de transformar su entorno. Esto es vital”.

Gracias a los procesos antes descritos es que se puede generar el tipo de mentalidad que el menor va a necesitar en el futuro.

Este proceso educativo debe ser un trabajo en equipo compartido por la familia y la escuela. Pero los padres continúan siendo la influencia más fuerte que puede tener. Por lo que éstos deben asumir plenamente su compromiso educativo.

TEMAS